A lo largo de la historia del Mundial de
motociclismo, los aficionados han ido viendo la evolución no solo de las motos,
sino también del estilo de pilotaje, que se ha ido adaptando a los cambios y
posibilidades que éstos ofrecían.
Lo que no había pasado hasta ahora, es que esa
evolución de ambas parte se viese en un mismo piloto. Un piloto que ha ido
adaptándose a numerosos cambios, y a varios estilos de conducción, como si de
la selección natural misma de Darwin se tratase: evolucionar, para sobrevivir.
Y quién si no iba a ser ese piloto… Valentino
Rossi.




