El GP de Assen será recordado por muchos como el
día en el que llegó un punto de inflexión. Como ese día en el que a muchos nos
dieron un hostión en la cara que nos hizo abrir los ojos del todo, tras
entreabrirlos un poco tras el pasado GP de Montmeló.
Obviamente, a lo que me refiero es que por fin hemos
visto qué es lo que le interesa a DORNA, y qué es lo que pasa a un plano
totalmente secundario.
Aviso de que esta entrada contiene cosas
seguramente bastante fuertes, por lo que quien no acepte un lenguaje “vulgar”
por ser claro, directo y contundente, le recomiendo parar de leer aquí y abrir
páginas de web de personas que escriben bajo la supervisión y posterior
censura, y que por tanto no se van a pasar de la raya por ello.
Yo desde luego pienso traspasarla, como se ha
traspasado hoy mismo en Assen.
Va por vosotros, integrantes de DORNA, valientes
sinvergüenzas.


